"Tu tiempo es limitado, de modo que no lo malgastes viviendo la vida de alguien distinto. No quedes atrapado en el dogma, que es vivir como otros piensan que deberías vivir. No dejes que los ruidos de las opiniones de los demás acallen tu propia voz interior. Y, lo que es más importante, ten el coraje para hacer lo que te dice tu corazón y tu intuición."

domingo, 17 de julio de 2011

Sangre en la venas.

 El despertador ha sonado a las 6:30AM, solo ha bastado el primer ring¡¡¡ para que de un salto salga de la cama intentando hacer el menos ruido posible y molestar lo menos posible a la familia, que nunca entenderán de donde saco la motivación para levantarme un sábado a estas horas después de toda una semana trabajando y saliendo en bici.
 En la silla del comedor esta todo preparado de la noche anterior, las nuevas zapas en el suelo con los calcetines de cada pie en su correspondiente lugar, en el asiento el pantalón,  la camiseta y una gorra, colgada del respaldo la mochila con una camiseta y unos calcetines dentro de repuesto, el DNI y una mini navaja, en la mesa la bolsa del camelback vacía y lista para llenarla con la botella de agua fresca que hay en la nevera, en el congelador los dos bidones rellenos de powerade y una mini botella con una bebida energética, las gafas y las llaves del coche. En una bolsa colgada de la puerta de casa tengo una toalla pequeña y ropa seca para la vuelta.
 El plan es salir a correr imaginando que es una carrera multitudinaria y enlazar 4 puntas del puerto garruchal, haciendo una ruta circular. Que nervios!!! mi primera carrera de montaña¡¡¡


 Llego con el coche al lugar de salida, lo voy hacer desde el bojal, justo donde empieza la primera subida conocida como “el mono”, es una senda que va paralela a una rambla y que es muy frecuentada por ciclistas de enduro, es técnica y muy bonita, sobretodo en bajada, aunque hoy vamos a subir rapidito por ella para llegar al primer objetivo, la cruz pequeña del miravete.
 Siempre los primeros minutos son los más desagradables, hasta que el cuerpo no empieza a romper a sudar todo es torpeza y desorden, comienzo la subida andando pero a ritmo fuerte,  y aunque las pulsaciones no son altas parece que el corazón no tiene prisa, es lento y perezoso. En seguida me caliento y el ritmo cardiaco se pone en su punto ideal, donde me gusta ir, rozando la línea superior del esfuerzo moderado, en este ritmo podría aguantar horas, días. Las manos se van a los muslos en el primer repecho duro, aun no tengo las piernas mojadas y da gusto emplear esta técnica de ahorro de energía que he aprendido viendo videos de carreras; así de esta manera completo la primera subida y me dirijo por una semipista a la cruz pequeña.  Las vistas son extraordinarias desde la altura¡¡¡
 Ahora toca ir al cabezo Pascual, está al otro lado del puerto Garruchal. Salgo de la cruz sin parar ni unos segundos, bajo por la senda que llaman “seca”, es una senda muy estrecha que baja cruzando ramblas, el terreno es duro y técnico, todavía me encuentro muy fresco y estoy disfrutando de la bajada como un loco, creo que bajo incluso mas rápido que con la bici¡¡¡, las zapas que estreno hoy son una pasada, apenas noto el terreno y parece que este volando.
 Cruzo el puerto de garruchal y comienzo a subir por “Lo serrano”, una pista con mucha pendiente que rodea el cabezo para una vez en su espalda atacarlo por un collado salvaje. Aun estoy fresco, después de meses corriendo he aprendido “la economía de carrera” y que los sobre esfuerzos se pagan, así que comienzo a ser conservador pero sin dejar de empujar, todavía no he bebido nada, saco el bidón del lateral y me hidrato con el powerade que aun esta medio congelado.
 Subo por el collado en el que no sigo ninguna senda pues no existe, es campo a través vertical, me ayudo de las manos  ya que voy subiendo entre bloques, y en uno de ellos me golpeo la rodilla izquierda con el filo de un bloque, aaggg¡¡¡ me sale sangre que se mezcla ya con el sudor de unas piernas totalmente mojadas, no pasa nada¡¡¡ -exclamo en voz alta como si alguien me acompañara, continuo subiendo, me encuentro muy bien, el ritmo es bueno, solo me desagrada las telas de araña que me voy llevando conmigo, las atravieso como un misil destrozándolas totalmente, por suerte aun no me ha picado ninguna araña tigre, he oído que su picadura equivale a 6 de avispa.


 La vista desde el cabezo pascual es alucinante¡¡¡, en frente justo tengo el próximo objetivo, una montaña de roca de color rojo quebradizo, el puntarron, y justo allá abajo veo de nuevo el puerto del garruchal, que es de donde vengo y a donde tengo que bajar de nuevo, es la hora justa en que los ciclistas inunda el rio de asfalto que atraviesa este paraíso,  más atrás el ultimo pico, el miravete grande, aun queda más de la mitad de la carrera y el sol cae a plomo en este océano de roca. Me termino el primer bidón, lo cambio por el que llevo dentro de la mochila y aprovecho para probar la bebida energética, antes solo bebía agua¡¡¡
 Desciendo del cabezo pascual hacia el puntarron por un espolón que tiene forma de cresta, a los lados hay un barranco de unos cientos de metros, y su anchura no es más de un metro,  bajo con una velocidad nueva para mi, siento que no toco el suelo, las piernas están en toda su plenitud, el corazón las alimenta sobradamente, la adrenalina me invade cada musculo y mi cuerpo es una maquina que funciona perfectamente, esquivo arboles, paso por debajo, salto, cada vez mas rápido y cada vez mejor, nada me detiene, estoy eufórico, siento que soy el dueño de todo este mundo de montañas y que nadie podría alcanzarme jamás. Estos momentos son los que empleo para volver a salir a correr otro día.
 Llego al final y tengo que hacer unos pocos metros de asfalto para meterme en la senda que sube al puntarron, se llama “el polonio”, el nombre es de lo más apropiado, sube a plomo hacia la cumbre, es imposible correr, así que paso a la técnica de mano/muslo que tanto me gusta, voy andando rápido, controlando el pulsometro de vez en cuando y vigilando las sensaciones, ya empiezo hacer muecas pues en la bajada he derrochado un poco de energía que tendría que haber reservado para este momento, subo disfrutando, pasándolo bien, imagino que el mejor corredor del mundo va detrás de mi y que no puede alcanzarme, no deja de ser un sueño pues cualquier corredor hubiera alcanzado en la primera subida, pero es algo que me motiva y funciona ¿Por qué no soñar?


 En la cumbre del puntarron me cruzo con un senderista, nos saludamos y me desea buena ruta, estos mínimos detalles de gente desconocida emocionan y  motivan ¿Cómo será una carrera con público?, ¡¡aun no he participado en ninguna!!
 La bajada del puntarron aunque es rápida ya voy recortando sobre esfuerzos, me quedan energías justas para lo que queda de carrera, los bidones están vacios y el agua ya está llegando al final. Atravieso una rambla muy definida y rápida, es un tramo muy divertido, imagino ser agua que baja tras una tormenta buscando el fondo del valle.


 Comienzo la última subida, me queda la última cumbre, el miravate grande. Esta última subida es toda por pista, se hace toda corriendo por lo que no puedo descansar en ningún momento andando, el sol ya taladra y aplasta los sentidos, me cuesta centrarme en imaginar algo que me ayude a motivarme, el dolor ya es notable. Saco fuerzas de reserva, esas que antes había guardado para el final, el ritmo es lento pero sin pausa, voy subiendo trotando, suprimiendo cualquier movimiento que me haga desperdiciar la mas mínima energía.
 Llego a la última cumbre, casi lo tengo¡¡¡, me queda la última bajada, es una senda muy técnica, no se puede hacer en bici por sus pasos rotos y su desnivel, se llama “la yesera”. Comienzo bastante bien pero enseguida noto como los abdominales escuecen y queman, tengo que trabajar esta parte del cuerpo¡¡¡, noto que bajo torpe, tropiezo un par de veces y ya no tengo esa fluidez de las primeras bajadas, pero a pesar de todo estoy disfrutando plenamente, estoy corriendo por la montaña y mi cuerpo responde al esfuerzo, sé que no llegare nunca ser un buen corredor si me comparo con los demás, ni siquiera tengo esperanzas de poder correr algún día una maratón de montaña y conseguir acabarla, pero yo ya he ganado mi carrera, mi sueño esta cumplido, nunca imaginé que yo sería capaz de correr por la montaña de esta forma, jamás pensé que yo pudiera enlazar cumbres corriendo de una a otra.
 El coche está a menos de un kilometro y ya estoy vacio, en el último repecho tengo que subir andando haciendo un gran esfuerzo, no he parado ni un minuto desde que salí y no lo voy hacer a solo unos metros del final, ni siquiera he usado la camiseta de repuesto que llevo en la mochila, no me quedan fuerzas físicas pero aun puedo exprimir las reservas mentales para el ultimo empujón, la mente es el verdadero motor¡¡¡ recuerdo a mis amigos corredores, ellos si son buenos y fuertes, seguro que si estuvieran aquí me empujarían hacia arriba, ramonet, ana, mariano, el gran auelo, los admiro tanto¡¡¡,,, maquinas de devorar km verticales, disfrutan cada km y siempre sonríen. Les escucho, están por aquí, me llaman desde arriba, levanto la cabeza y los veo, adelante¡¡¡ voy con vosotros.
 Por fin¡¡¡¡ he terminado esta absurda carrera y he ganado, he llegado el primero en la categoría de soñadores y el ultimo en la de estado de forma, me llevo mi trofeo a casa, un día para recordar en el que “el que gana no es el primero que llega, si no el que más disfruta del camino”

2:44min 19,93km 1165mtrs +

Nos vemos en el valle¡¡¡¡¡¡